Los voluminosos textos elaborados por la Comisión Especial de Investigación sobre Hechos Ilícitos Vinculados al Lavado de Dinero revelan pormenorizadamente la cara oculta de la globalización argentina, construída por años amparándose en un sistema de impunidad cuya lógica es inescindible de la corrupción de los funcionarios públicos. Elisa Carrió se refiere a este laissez faire criminal como “La matriz del Estado mafioso”. Empresarios, funcionarios públicos, consultores y principalmente banqueros cuyos negocios han prosperado, gracias a la comisión de delitos, son apuntados por estos legisladores con la precisión de un francotirador que dispara al corazón del establishment. Esos disparos también se dirigen a la provincia de Santa Fe, que no ha escapado –y no escapa- al crimen económico de los intocables financieros.
Los Intocables Locales
Los dueños del NBSF (Nuevo Banco de Santa Fe S. A.), los titulares del BGN (Banco General de Negocios), un banco mayorista con sede en el Uruguay, son sindicados por los inspectores del BCRA (Banco Central de la República Argentina) como cómplices de sospechosas maniobras financieras vinculadas presumiblemente al lavado de dinero (ver ”Extrañas Operaciones”)
La diputada chaqueña en un breve paso por la ciudad de Santa Fe precisó a Tercer Mundo el perfil de estos banqueros que se beneficiaron con la privatización del ex Banco Provincial de Santa Fe: “El BGN es un banco que estuvo involucrado al tema de las armas, fue varias veces allanado en el marco de esa causa, es un banco que ha sido allanado en relación a la causa Gaith Pharaon-BCCI, y está comprometido en el caso IBM-Banco Nación. Cuando se le pregunta a Laith Pharaon, hijo de Gaith Pharaon -quien lavó dinero de armas y drogas- donde tiene su cuenta, dice: ‘En dos bancos.
El BGN y el Macro’ Este último donde Christian Colombo hizo su carrera.
Cuando se le preguntó a Iñiguez, narcotraficante del Cartel de Juárez donde tenía su cuenta dijo "En el Banco General de Negocios".
Rubén Ormart, traficante de armas, prófugo por contrabando de armas, declaró que también tenía su cuenta en el Banco General de Negocios. Esta es la línea de investigación que se sigue. Cuando se pregunta quien integra el BGN se contesta que uno de sus directores es Mulford, responsable con Cavallo del megacanje.”
Oscuros antecedentes –llamativamente poco difundidos en nuestra provincia- han determinado que los hermanos José y Carlos Rohm, Presidente y Vicepresidente del directorio del BGN respectivamente (1), hayan sido implicados en cuatro de las causas judiciales vinculadas a la corrupción más importantes en la actualidad: IBM-Banco Nación; IBM-DGI; origen del dinero invertido por Gaith Pharaon en Argentina y contrabando de armas.
¿Cuáles son los verdaderos motivos que permiten perpetuar los negocios de estos banqueros sin que los funcionarios públicos de más alto rango cuestionen sus antecedentes?
Las razones quizás tengan que ver con una trama de complicidades: Banqueros que acumulan negocios financieros en el país como contrapartida de prestarse a ser los cajeros de la corrupción política. Nada es gratuito en la Argentina contemporánea.
Matrimonios y Algo Más (subtítulo)
El menemismo se ha caracterizado por mantener idilios con banqueros cuestionados. El desaparecido BIBA (Banco del Interior y Buenos Aires) que estafó a miles de ahorristas con su cierre repentino, pertenecía a Carlos Bulgheroni, el dueño del grupo BRIDAS –uno de los exponentes más acabados de la patria contratista- que en los últimos tiempos logró establecer una relación comercial con los talibanes afganos para la construcción de un gasoducto en el país asiático.
Bulgheroni, quien había financiado a fines de los 70’ a los militares argentinos que combatían al sandinismo en Centroamérica (2), es un hombre cercano a Carlos Saúl Menem, sobre todo a partir del generoso aporte de $ 500.000 que hiciera a la campaña presidencial del 89’ (3), antecedente que ayudó sin dudas al banquero a salir airoso judicialmente del desfalco producido con el BIBA.
El Banco Extrader en los albores de los 90’ se convirtió en la entidad predilecta de la troupe menemista. El nexo entre los poderosos políticos que a esas alturas ya habían olvidado la retórica de la “revolución productiva” y los banqueros lo habría establecido Adelina D’Alessio de Viola, una todo terreno que, además de funcionaria, oficiaba como asesora en Argentina de las empresas del cubano anticastrista Jorge Más Canosa. Adelina cultivó la amistad con una de las familias propietarias del Extrader -los Gastaldi-, cuyo apellido proveniente de la Lombardía italiana etimológicamente significa “el que lleva el dinero a los nobles”.
Entre la clientela menemista del Extrader se destacaban el Secretario Privado de Menem Ramón Hernández, Emir Yoma y el ex embajador Jorge Vázquez.
Herederos de los financistas de la nobleza, los Gastaldi se transformaron en la Argentina neoliberal en banqueros de funcionarios públicos que utilizaron al Estado como trampolín hacia la riqueza.
Uno de los principales directivos del Banco Medefín, Fernando Mayorga, siempre mantuvo una relación de afinidad con el ex presidente del BCRA Pedro Pou Canet. La Comisión Antilavado presidida por Carrió presume que el Medefín, que no poseía sucursales y obtuvo créditos por 200 millones de dólares –entre redescuentos, adelantos de financiación, créditos del Banco Nación y del Banco Ciudad, etc.- habría utilizado dichos fondos con destino a un circuito clandestino de dinero, cuyos destinatarios reales serían las principales autoridades y accionistas del Medefín.
El BCP (Banco de Crédito Provincial) era la entidad financiera que utilizaba la curia con la venia del ex cardenal Quarracino para manejar parte de sus dineros santos y no tanto. Francisco Trusso (h), uno de los operadores de este banco que terminó prófugo de la justicia, era un personaje que tenía aceitadas relaciones con Ramón Hernández. De las operaciones de esta entidad, según el Preinforme de la Comisión Antilavado, se evidencia que se creó un circuito en el BCP a través de operatorias ilegítimas, que permitió ocultar el origen de fondos generalmente utilizados por los directivos y funcionarios de dicha entidad.
El Banco Macro (4), donde hiciera su carrera el actual Jefe de Gabinete Christian Colombo, siempre tuvo una estrecha relación con el menemismo, lo que explica la gran ayuda financiera que dicha entidad otorgó al grupo Yoma.
Entre los deudores del Macro, según la inspección 97 fs. 23 del BCRA, también figura Marcos Bobbio -el ex titular de Canal 13 de Santa Fe- quien habría solicitado un préstamo cuya finalidad era indemnizar a Supercanal Holding S.A., una de las empresas del grupo Vila-Manzano-Mas Canosa acusadas de lavar 600 millones de dólares por el Síndico General de la Nación Rafael Bielsa.
El Mayo, el Patricios y el Mercurio, tres bancos vinculados a la comunidad judía, también cultivaron relaciones con el anterior gobierno justicialista. Rubén Beraja -quien tenía una buena relación con el ex Ministro del Interior Carlos Corach- siendo titular del Banco Mayo estafó a cientos de ahorristas induciéndolos a colocar los dineros depositados en dicha entidad en mesas paralelas de dinero, que sirvieron para enriquecer a los directivos y accionistas del Mayo, que al poco tiempo quebró (5).
Sergio Spolski, quien fuera titular del ex Banco Patricios –otro banco que desvió fondos para enriquecer a sus directivos y accionistas según la Comisión Antilavado- logró acceder a los beneficios del poder político de la mano del ex Jefe de Gabinete Jorge Rodríguez. Spolski también supo hacer buenas migas con el gremialismo empresario, prueba de ello es el cargo de Vicepresidente que desempeñó el eterno dirigente de la conducción nacional de La Bancaria Juan José Zanola, en otro de sus bancos: El Formosa (6).
Jacobo Benadón, titular del Banco Mercurio, una entidad especialista, según su ex directivo asesinado Mariano Perel, en operaciones de blanqueo de dinero proveniente de la evasión fiscal y otros delitos, consiguió gracias a las relaciones que mantenía con Carlos Corach que su antigua casa de cambio -pionera en la exportación de capitales negros en los 80’ según los operadores de la city porteña- adquiera el status de banco allá por el 94’.
Pero quienes han gozado de la mayor predilección del entorno íntimo menemista (o viceversa) son sin dudas Raúl Moneta y los banqueros del BGN, cuyo director, José “Puchi” Rohm, solía compartir banquetes con el ex presidente y ex presidiario Carlos Menem.
Quienes estudiaron la causa IBM-Banco Nación sostienen que en realidad los dueños del BGN y del NBSF antes de relacionarse con el menemismo mantuvieron relaciones con la cavallista Fundación Mediterránea. Estos banqueros son uno de los engranajes del poder, por eso su protagonismo en casos que tienen que ver con favores entre poderosos. Los vínculos de los Rohm con el establishment financiero internacional –como David Mulford y Henry Kissinger- habrían seducido a Carlos Menem, deseoso de contar con un puente directo a las más altas esferas del poder económico internacional.
Su presunta calidad de embajadores financieros itinerantes, no invalidaba los ocasionales negocios de los popes del BGN y del NBSF con funcionarios públicos, como los que los vinculaban con el ex ministro de trabajo José Uriburu. Según el periodista Claudio Zlotnik reveló en el diario Página 12 “Este funcionario fue presidente de Biblos Trading Corporation, una empresa fantasma uruguaya subsidiaria del BGN, que a su vez era dueña del 70% del paquete accionario de la dulcera Noel en sociedad con Humberto Romero, ex ministro de Defensa de Menem. En 1990 Romero adjudicó al BGN el jugoso negocio de asesorar a su cartera en las privatizaciones de Somisa, Petroquímica Bahía Blanca y Altos Hornos Zapla, entre otros activos. Por otra parte Uriburu estuvo vinculado a una compraventa de campos con el BGN, sobre la que pesa una denuncia penal”.
En la era menemista los dueños del BGN obtuvieron suculentos negocios digitados desde el Estado, entre los que se destacan la colocación de acciones de YPF -por las que se cobraron comisiones calculadas en 200 millones de dólares- situación que puede aclarar la tendencia de estos banqueros a “blanquear” dineros non sanctos del menemismo, como las coimas del caso IBM-Nación. Estas proximidades pueden explicar por sí solas como un apadrinado político de Alberto Kohan, el Lic Javier Bolzico -quien se desempeñó en el Banco de Santa Fe SAPEM como Vicepresidente y responsable de la Dirección o Superintendencia de Auditoría- llegara en las vísperas del traspaso del centenario banco santafesino desde Buenos Aires con la premisa de ceder el banco estatal a los amigos Rohm (7). Bolzico ya había dejado claro la propensión de los funcionarios menemistas a hacer lobby en favor de ciertos banqueros allegados: como Director y Vicesuperintendente de Entidades Financieras del participó de las maniobras de encubrimiento al grupo Moneta en Mendoza urdidas por Pedro Pou, al refrendar un certificado de buena conducta del BCRA firmado por el entonces presidente del Central. La jugada implicaba despejar los problemas judiciales que acarreaba Moneta –quien terminó prófugo de la justicia- producto de la caída de los ex bancos estatales mendocinos cuya propiedad le correspondía. Según Elisa Carrió, Bolzico durante su estadía de cuatro años en el BCRA cajoneó todos los informes de los inspectores de dicha entidad que permiten vislumbrar la relación de Moneta con el lavado de dinero. Luego de renunciar este año a su cargo en el Central -anticipándose al decreto de De la Rúa que destituyó a los miembros de ese banco implicados con el lavado, como Pou- pasó a dirigir un sitio de información financiera que se encamina a ser un banco virtual, Patagon.com. De esta manera el ex funcionario del BCRA violó la ley de Etica Pública que prevé un año de carencia antes de pasar de la función pública a una entidad privada con la que hubiera tenido vinculación funcional.
Bolzico se retiró del BCRA en conocimiento de todo el llamado “secreto bancario”, lo que revela una concepción ética peculiar de este joven advenedizo que actualmente da clases de derecho bancario, más precisamente sobre “E-Banking. Firma digital. Operaciones bancarias vía Internet”, en la opusdeísta Universidad Austral.
¿Hasta que punto la decisión de vender el ex Banco Provincial de Santa Fe a los Rohm por parte de la gobernación de Obeid habrá tenido independencia del poder central menemista?
El interrogante no parece agradar a Jorge Obeid, quien acostumbra a diferenciar al menemismo como “una corriente minoritaria actualmente dentro del partido” del peronismo. La histórica disciplina vertical de los justicialistas a nivel nacional y provincial, en los hechos, parece contradecir el discurso del actual diputado nacional que se perfila como uno de los futuros candidatos a la gobernación santafesina.
Una de las personas que más conoce el tema del lavado en Argentina, el contador Luis Balaguer, se refiere a las privatizaciones de los bancos provinciales de la siguiente manera: “Cuando ocurrió la crisis del Tequila cayeron la mayoría de los bancos oficiales de provincia y el Estado creó el Fondo Fiduciario Nacional, financiado con un paradójico ‘bono patriótico’ aportado por los principales bancos a tasas de interés muy altas, que les significó un pingüe negocio. Ese fondo fue utilizado para financiar el saneamiento de los bancos provinciales a condición de ser privatizados. Los procesos de privatización fueron dirigidos por el Banco Central, que hasta les impuso a las consultoras que prepararan los pliegos de las licitaciones a medida. En el caso de Mendoza fraguaron un concurso de precios y contrataron a Merril Lynch, donde estaba un hijo de Moneta. En el resto de las provincias resultaron beneficiarios de las privatizaciones bancos mayoristas de similares características: el Banco Macro en las provincias del norte, Banco General de Negocios en Santa Fe. Todos ellos están involucrados en las operaciones del Federal Bank”.
Luis Gómez, dirigente gremial de “La Bancaria” de Santa Fe que se opuso a la privatización del banco estatal, afirmó a Tercer Mundo sobre esta hipótesis que “Obeid estuvo condicionado por la política nacional e internacional, quizás por eso deba decirse que el ex gobernador sólo tomó la decisión de vender el banco en parte, aunque no creo que el proceso santafesino haya estado vinculado a la corrupción”.
A cuatro años de la transferencia, la receta planteada por Obeid para superar la crisis de un banco que hacía tiempo ya no otorgaba créditos, luego del escandaloso proceso de saqueamiento al que fue sometida la entidad santafesina, sigue siendo cuestionada. No sólo por el currículum vitae de los nuevos propietarios, vinculados al lavado de dinero que se origina en delitos.
La larga lista de ilícitos y desmanejos producidos por las anteriores gestiones justicialistas –inclusive la primera gobernación de Reutemann, que siguió endeudando el banco en unos 200 millones de pesos correspondientes a las carteras de créditos 3, 4 y 5 (casi incobrables) según el Diputado Provincial Alfredo Cecchi- representan un significativo impacto negativo para la economía provincial. Según el Diputado Favario, el costo total de la transferencia del banco a los privados rondaría -teniendo en cuenta el total de la concesión- unos 1.100 millones de dólares (8).
Los banqueros del BGN, actuales dueños del NBSF sin embargo miran los números con otras perspectivas: en los primeros 3 años de gestión al frente de la entidad financiera santafesina amortizaron los 57 millones de dólares invertidos, según el frepasista Cecchi. El gobierno actual de Reutemann tampoco parece remiso a beneficiar a estos banqueros cuestionados por la justicia y por los legisladores antilavado cuyo liderazgo se personaliza en la diputada Carrió.
Proclive a la lógica de las renegociaciones, Reutemann ha extendido por 5 años la calidad del NBSF como agente monopólico financiero de la provincia de Santa Fe, hecho que le reportará a los Rohm y asociados unos 80 millones de pesos.
No todo es depresión en el actual horizonte económico de las tierras litoraleñas comandadas por Reutemann -el ex piloto que eventualmente será candidato presidencial-, quien con estas prebendas al sector financiero pretende fortalecer sus aspiraciones políticas.
Reutemann no está dispuesto a producir cortocircuitos con los banqueros que minen su estrategia como precandidato presidencial del PJ: Las penurias económicas de los ciudadanos parecen no entrar en la agenda electoral. El marketing publicitario que lo señala como único gobernador prolijo en el plano de las cuentas públicas se contradice con el futuro costo santafesino de sus ambiciones políticas, producto de este tipo de renegociaciones en las privatizaciones. Eso le tocará al siguiente (y subsiguientes), como ya sucedió luego de su primera gobernación.
El actual gobernador nada objeta a un establishment financiero que lo mima, al punto de ungirlo como representante argentino junto al ex ministro Cavallo, en las negociaciones del “megacanje” realizadas en USA (el único gobernador que participó de ellas).
Dichas negociaciones aumentaron la deuda pública nacional en unos 40.649 millones de dólares (9). Allí también sacaron su tajada los miembros del directorio del BGN como David Mulford, el ex Secretario del Tesoro norteamericano, socio de los Rohm, que cobró parte de los 150 millones de dólares que el Estado Nacional pagó en comisiones que están siendo investigadas por dos denuncias penales. Bussines son bussines.
(1) Banco General de Negocios Memoria y Balance 1999
(2) Clarín 10 de setiembre de 2000 suplemento Zona “De acuerdo con un memo del Ministerio del Interior nicaragüense fechado en 1984, Bridas habría sido uno de los principales apoyos privados en esa intervención. "Los agentes Batallón 601 de Inteligencia que hasta 1981 permanecieron en Guatemala, se hacían pasar como empleados de Bridas ...". El prestigioso investigador periodístico Rogelio García Lupo, en su libro “Diplomacia Secreta y Rendición Incondicional” se refiere a las relaciones de Bridas con el poder militar en el ocaso de la última dictadura. García Lupo revela que una decena de generales de la misma promoción de Bignone –el último presidente de facto- ocuparon cargos en la empresa del ex dueño del BIBA. “Un ejemplo de poder de Bridas fue la carrera del general Carlos Suárez Mason, comandante del Primer Cuerpo de Ejército en los años de lucha contra la subversión, que al retirarse fue designado en la petrolera de Bulgheroni, y más tarde resultó elegido presidente de YPF, la estatal con la que la misma Bridas deseaba renegociar sus contratos” Pag 124. La lucha “antisubversiva” y los negocios eran muy familiares para Bulgheroni.
(3) Horacio Verbistky, Robo para la Corona, pag 32
(4) El Banco Macro es una radiografía del sistema de especulación vigente en el país. No sólo está vinculado al lavado. Nació como financiera a fines de los 70’, presidido en ese entonces por José Dagnino Pastore, uno de los ministros de la dictadura que más acabadamente representó al modelo destructor de la producción denominado “la bicicleta financiera”, por su reiteración. Durante su estadía en Economía, las imposiciones de fondos en el mercado financiero habían llegado a 17.000 millones de dólares colocados a solamente 7 días de plazo. R. G. Lupo pag 123, op. citada. Macro tuvo su espaldarazo gracias al “Rodrigazo”: Según el mercado financiero, Macro es el acrónimo de Muy agradecidos a Celestino Rodrigo, el ministro de economía que en el 75’ licuó la moneda. Durante el gobierno de Alfonsín –época en que el Macro hizo muy buenos negocios- era conocido como “El Banco de la Coordinadora”, por los vínculos que se le atribuían con este sector del radicalismo. 3.5.1 preinforme C. Antilavado.
(5) Como dirigente de la comunidad judía -más precisamente de la DAIA- Beraja tuvo en sus manos el tema de los atentados a la embajada de Israel y la AMIA. Este banquero “prefería el diálogo con Corach antes que el reclamo al gobierno”, según relata Diego Melamed en “Los Judíos y el Menemismo”, pag 58.
(6) Revista XXIII, 22-11-01
(7) Según un informe de Susana Viau publicado en Página 12 el 2-1-01, Kohan no habría sido el único funcionario menemista que bancó a Bolzico: Cuando Pou reemplazó en la presidencia del Central a Roque Fernández, quien pasó a ocupar el ministerio de economía tras la renuncia de Cavallo, acercó el nombre de Bolzico para integrar el directorio del BCRA. Fernández y Pou, hombres del CEMA -la fundación que armó Eduardo Bauzá a pedido de Menem para reemplazar a los técnicos cavallistas de la Mediterránea- también apadrinaron a Bolzico, quien así pasó a integrar un directorio del BCRA cuyo accionar se transformó en un verdadero sistema de protección del lavado de dinero y complicidad con el vaciamiento de los bancos privados. Bolzico está implicado en 2 causas penales en este sentido según el Informe Final de la Comisión Antilavado: Su responsabilidad en relación a la caída de los bancos Patricios y Mayo está siendo estudiada en Cámara de Apelaciones y ha sido indagado penalmente en relación a la caída del Banco Medefín UNB.
(8) Los cálculos de Favario coinciden con los expuestos por el abogado laboralista Hugo Zamboni, según una nota elaborada por Carlos del Frade en Análisis edición 443. Para el letrado la privatización del banco le costará a la provincia de Santa Fe “No menos de 1.100 millones de dólares, porque hay 165 millones de préstamos fiduciarios, emisión de bonos, de deuda directa 360 millones, y todo el personal del cual se hizo cargo toda la provincia”
(9) Revista Veintitrés, 16 de agosto de 2001. El Diputado Mario Cafiero sostiene que el vencimiento en bonos en el 2.031 eleva los costos adicionales en 12.000 millones, con lo que la deuda pública nacional aumentó producto del megacanje en unos 52.000 millones de dólares.
EXTRAÑAS OPERACIONES
Los inspectores del BCRA, en el marco de algunos controles efectuados al BGN el 30-9-96 llegaron a una conclusión sobre el capital de esta entidad “Del análisis del aporte efectuado en 1.995 surgieron dudas sobre el origen de los fondos aportados por su accionista Negocios y Participaciones (grupo Rohm), obtenidos mediante triangulación de fondos en la que el Banco Comercial S.A. Uruguay (también propiedad de los Rohm), depositó en el Banco de Quilmes S. A. la suma que éste último prestó a Negocios y Participaciones (empresa potencial del Grupo General de Negocios) para efectuar el aporte” (10)
Los funcionarios del Central también revelaron extrañas pérdidas de los banqueros, verificando operaciones del BGN concertadas con su Gerente Financiero Marcelo Muiño y su Gerente Administrativo y Director Julio César Tielens. “Cada uno de estos funcionarios realizaron simultáneamente tres compras y tres ventas de títulos públicos de la misma especie, con idéntico valor nominal, siendo el precio de venta levemente inferior al de compra. El resultado de esta operatoria arrojó en su conjunto una pérdida para el BGN por $.125 miles”. Esta operación financiera tiene una semejanza marcada con las que el financista asesinado en Cariló Mariano Perel denominó en su “testamento” como “Justis o justificaciones”: una empresa o funcionario tiene una contabilidad oficial en la Argentina, pero supuestamente hace malos negocios en Uruguay; entonces pierde dinero y eso reduce sus ganancias oficiales en la Argentina. Así paga menos impuestos, pero fundamentalmente blanquea dinero proveniente de coimas. Tielens y Muiño según la inspección del BCRA al NBSF al 31-3-99 también son directores de los accionistas clase “A” del Nuevo Banco de Santa Fe.
El caso IBM- BGN
“El caso IBM-Banco Nación podría sintetizarce de la siguiente manera: Personal directivo de IBM y del Banco Nación utilizaron dos empresas fantasmas como pantalla, para cubrir una maniobra de defraudación y soborno. Mediante una de ellas, Availability, digitaron el pliego de licitación para que coincidiera exactamente con la oferta de IBM, impidiendo que otra firma pudiera ganar. Luego, a través de la otra empresa, CCR (propiedad según Domingo Cavallo del ex Nº 2 de Kohan, Juan Carlos Cattáneo, y de su hermano Marcelo), cubrieron la salida de veintiún millones de dólares para el pago de sobornos a quienes cubrieron la estrategia”, relató Jesús Rodríguez en su libro “Fuera de la Ley”. El 5 de mayo del 94’ el BGN abrió la cuenta Nº 3494/94 a nombre de CCR, y ese mismo día se depositaron en dicha cuenta $10.628.526,61. Al día siguiente -6/5/94-, se dispuso la transferencia de U$S 6.000.000 a la cuenta 4287/1 en la Compañía General de Negocios –propiedad de los dueños del BGN- y se solicitó la compra de U$S 3.120.000, para pago de capital y U$S 146.986 en concepto de intereses, a los efectos de cancelar “un préstamo” que supuestamente habría sido otorgado con anterioridad a CCR por los banqueros dueños del NBSF.
Un informe de la DGI confirmó que el supuesto crédito de la Compañía General de Negocios en Uruguay nunca había sido otorgado. Por esta irregularidad, Carlos Rhom fue investigado judicialmente, y la Cámara Federal afirmó que “utilizó el andamiaje financiero” que administraba “conociendo la procedencia ilegítima de los fondos, para ocultar el dinero que la empresa CCR habría percibido ilegítimamente.” Pese a estar íntimamente vinculado a la ruta de una de las mayores coimas pagadas a funcionarios del menemismo, el Vicepresidente del BGN fue eximido en primera y segunda instancia.
PHARAONES, BGN y DEUDA EXTERNA
Los vínculos del BCCI -el famoso Banco de Crédito y Comercio Internacional, cuyo principal referente es el magnate saudita Gaith Pharaon- con el tráfico de armas, drogas y el lavado de dinero quedaron acreditados ante la justicia norteamericana (10).
Según surge del preinforme de la Comisión Antilavado Pharaon llegó a la Argentina de la mano de Alberto Kohan. La gentileza no fue gratuita: Según una declaración de Amer Lodhi –representante de Gaith Pharaon- ante el fiscal neoyorkino Moscow, el 80% de la campaña presidencial del ex presidente Menem fue financiada por Gaith Pharaon (11)
La jueza Servini de Cubría también investiga en nuestro país el dudoso origen del dinero invertido en Argentina por Pharaon en proyectos de capitalización de la deuda externa, en los que el grupo saudita era asesorado por el ex director del BCRA durante el menemismo Javier González Fraga. El hotel Hyatt fue una de las expresiones concretas de la capitalización.
Laith Pharaon, hijo del cuestionado saudita declaró judicialmente que “su relación bancaria la tiene con el Banco General de Negocios ya que la Compañía Hotel Corporation Argentina –empresa de Pharaon que financió el Hyatt- es cliente de ese banco y allí mantengo cuentas” Mario Cotarelo, vicepresidente del BCCI Argentina relató a la Policía Federal Argentina “Respecto a la Conversión de Deuda, el BCC Argentina actuaba como banco interviniente. Una vez que cesó su funcionamiento el BCCI, el BANCO GENERAL DE NEGOCIOS continuó su función como entidad interviniente.” El investigador Jack Bluma en un artículo en Página 12 del 6-8-91 declaró “la deuda del tercer mundo fue un negocio mayor para el BCCI” Un negocio en el que tampoco quisieron quedar afuera los titulares del BGN, dueños del NBSF.
BGN-ARMAS
El tráfico de armas a Ecuador y Croacia es otra de las causas judiciales que involucra al BGN. Lo que están tratando de determinar los investigadores judiciales es si este banco mayorista armó o intervino en las maniobras de lavado de las coimas, la llamada "ruta del dinero de las armas". Quien habría orientado las pesquisas hacia estos banqueros cercanos al poder menemista es Luis Sarlenga, el riojano ex Interventor de Fabricaciones Militares que arrastrara hace unos meses a la cárcel con sus declaraciones a Emir Yoma.
Durante una indagatoria, Sarlenga dejó entrever que uno de los encargados de realizar la ingeniería financiera de la operación de contrabando sería el BGN. El Juez Urso siguiendo esa pista hizo un allanamiento el 9 de abril pasado a la sede del BGN, que presuntamente habría operado con empresas uruguayas vinculadas a la operación, como Elthang Trading -cuyo titular es un sobrino de Emir Yoma- y Daforel. Esta última habría pagado una coima de 400.000 dólares a Emir Yoma, según insinuó su representante en Argentina Diego Palleros, un traficante de armas vinculado a Massera.
El "sobreprecio" que se habría pagado en estas ventas irregulares de armamentos oscilaría entre 35 y 70 millones de dólares, según señala Daniel Santoro en “Tráfico de Armas, Hombres del Gobierno”. Montos que seducirían a cualquier operador financiero, por las altas comisiones que se cobran para transformar este dinero negro a través de triangulaciones bancarias, en dinero legal.