28/7/2010 ENCAJES, DÓLAR Y AFIP SEGÚN CRISTINA
• Cristina de Kirchner puso paños fríos al pedido para que se levante el encaje del 30% al ingreso de fondos del exterior. • «Tenemos que evitar burbujas», explicó. • Sugirió, casi de compromiso, avanzar en una discusión inteligente sobre el tema. • El presidente de la Bolsa lo había reclamado para que la Argentina deje de ser considerado como «mercado fronterizo». • Habrá mayores controles de la AFIP sobre los balances de las empresas. «Facturan mucho, pero ganan poco. No me cierra». • Dijo que la deuda en relación con el PBI nunca fue tan baja. • «Representa sólo el 30% si se descuenta lo que está en manos de organismos públicos». • Prometió estabilidad para el dólar. • «Acá no puede fluctuar como en Brasil», aseguró.
En un discurso en la Bolsa de Comercio, la presidente Cristina de Kirchner volvió a eludir definiciones concretas en relación con la eliminación del encaje del 30% para el ingreso de fondos del exterior: «Estamos dispuestos a discutir todo, pero siempre que no se generen volatilidad ni burbujas».
Minutos antes, el titular de la Bolsa, Adelmo Gabbi, le había dicho a la mandataria sin rodeos que «el encaje nos perjudica». «¿No habrá llegado el momento -se preguntó- de comenzar a atraer capitales, en vez de incentivar la compra de acciones argentinas en el exterior? Y siguió: «Los ADR de acciones locales que cotizan en Wall Street tienen un volumen de operaciones infinitamente superior que lo que se transa aquí».
Este contrapunto se dio en el marco del festejo por el 156° aniversario de la Bolsa de Comercio. Y la escena fue prácticamente idéntica a la vivida hace un año, cuando Gabbi reclamó por el levantamiento del encaje. Se trata de la inmovilización por un año de las inversiones que entran a la Argentina con objetivos financieros.
En aquella oportunidad, Cristina prácticamente había desestimado esa posibilidad. Ahora se mostró más abierta, pero siempre dejando en claro que «tenemos que tomar decisiones inteligentes. No nos sirve importar burbujas como las que han explotado en mercados desarrollados».
En el pasaje más duro de su presentación, Cristina aseguró que «es un caso para el psiquiatra. Por un lado se pide flexibilizar las normas para el ingreso de divisas. Pero luego leemos en los diarios todos los días cómo se fugan los capitales». Sugirió, de esta forma, que la misma operatoria bursátil que permitiría un mayor ingreso de fondos del exterior es al mismo tiempo (vía la operatoria de «contado con liquidación») el canal por el que se produce la fuga.
El Ministerio de Economía redactó un proyecto para reemplazar el encaje, consensuado con las autoridades bursátiles. Consiste directamente en dejar de aplicarlo, pero obligar a los inversores a permanecer un año dentro del mercado local.
De esta forma, un inversor extranjero podrá invertir sin restricciones en acciones o bonos, pero luego tendría que permanecer al menos 365 dentro del país. Es decir que no estaría autorizado a sacar el dinero al exterior.
Es sobre esta línea que quiere avanzar el Gobierno con la Bolsa. El ministro de Economía, Amado Boudou, reconoció ayer que «nosotros estuvimos trabajando en los últimos días en el tema. Veremos qué se puede hacer».
El titular de la Bolsa volvió, además, con viejos reclamos del sector, que en general comparten todos los empresarios: un arreglo con el Club de París y la necesidad de aplicar el sistema de ajuste por inflación «porque las empresas pagan ganancias que en realidad no generan».
Y reiteró que mientras continúe esta restricción al ingreso de capitales externos «seguiremos siendo considerados como un mercado de frontera, en vez de ser emergentes».
Estos fueron otros aspectos destacados del discurso de Cristina de Kirchner:
La evolución de los principales indicadores en relación con el año pasado, cuando yo estuve aquí (en los festejos de la Bolsa), muestran que las acciones subieron el 45% y los bonos el 60%. Nunca el mercado tuvo siete años consecutivos de crecimiento como ahora.
Más allá de las simpatías o no que puede despertar una gestión de gobierno, les pido que cada uno analice si en estos años le fue mejor o peor que en otras épocas de la Argentina.
La Argentina tiene el menor ratio de deuda en relación con el PBI desde que se crearon las instituciones de Bretton Woods. Estamos en el 47%, pero en realidad baja a sólo el 30% cuando se calcula la deuda que está en manos de organismos públicos (BCRA y ANSES, por ejemplo).
Tenemos una economía que tiene un alto nivel de apertura para las inversiones extranjeras. En pocos países se puede invertir con tanta comodidad en sectores estratégicos como energía y telecomunicaciones.
Fuente: Amabitoweb